El uso de ámbar en las tierras chiapanecas se atribuye a las creencias ancestrales y el crecimiento de su necesidad por el turismo como producto único de Chiapas, dentro de lo que se le atribuye en propiedades que atrae está:
El ámbar es conocido por ser un portador de energía natural que puede ayudar a equilibrar el cuerpo y la mente. Se cree que su energía cálida y dorada puede estimular los centros de energía (chacras) en el cuerpo, promoviendo un flujo armonioso de energía vital.
Se dice que el ámbar tiene la capacidad de absorber energía negativa y purificar el aura, lo que puede ayudar a aliviar el estrés y la ansiedad. Algunas personas creen que usar ámbar puede mejorar la circulación sanguínea y aliviar dolores físicos.
El uso más común para los chiapanecos es proteger a los bebés del mal de ojo ocasionado por cargas de energías, que se torna a temperatura e incomodidad en los bebés recién nacidos. También se trata como una piedra que atrae el positivismo y la tranquilidad.